España envejece sola: el reto de seguridad que nadie está afrontando de verdad
Los sistemas de teleasistencia tradicionales dependen de que la persona pulse un botón. Pero hay dos problemas fundamentales: primero, muchas personas mayores no llevan el dispositivo consigo fuera del hogar. Segundo, en muchos momentos de riesgo real — una caída, una desorientación severa — la persona no puede o no recuerda pulsar nada.





